Sus largas pestañas se baten y el 'pum pum' de mi corazón se acelera.
Ha dejado de mirar el libro entre sus manos y se voltea hacia un par de chicas que siempre la acompañan, acomodando perfectamente su dedo índice sobre lo esponjoso de sus labios y yo, como siempre, suspiro ante ese gesto. No puedo evitarlo. No, más bien ni siquiera quiero evitarlo. Me controla y yo me dejo como un juguete, porque me gusta pensar que estoy entre sus manos, que sabe que controla cada parte de mí y que eso le gusta.
La he espiado cada día que ha venido desde el primero. Estoy seguro que no tenemos nada en común pero cada gesto, cada palabra que la he oído susurrar, cada cosa que venga de ella me atrae como un imán, me atrae y yo irremediablemente me dejo ir. Me sonríe y sólo por eso, ya el día de hoy ha valido la pena así el resto haya sido una mierda. Han sido los mejores 3 segundos de mi existencia.
Sus largas pestañas se baten y el 'pum pum' de mi corazón se acelera.
Ha dejado de ver al vacío. Se ha volteado y dirige su mirada irremediablemente en mi dirección, ya no le importa el mundo, ni siquiera el libro, y me sonríe. Me sonríe y trato de no empezar a sudar.
Cada sonrisa que me ha dado desde entonces, me ha hecho sentir especial. Ahora, soy yo el causante de esas sonrisas, y es lo mejor que he podido obtener.
...Me preguntaste un día cuál era el mejor regalo que había tenido en la vida. No lo supe entonces y sólo sonreíste diciendo “el día que lo sepas, me gustaría ser la primera en enterarme”.
No lo sabía en ese momento, pero desde hace un tiempo que me he dado cuenta. Adia, te obtuve a ti y con eso me basta. Eres el mejor regalo que me pudieron dar y ni siquiera lo pedí. Sólo llegaste y te apoderaste de cada centímetro de mi cuerpo.
Me asomo en tus ojos y sé, ahora de verdad sé, que eres lo único que quiero permanente en mi vida...
Ha dejado de mirar el libro entre sus manos y se voltea hacia un par de chicas que siempre la acompañan, acomodando perfectamente su dedo índice sobre lo esponjoso de sus labios y yo, como siempre, suspiro ante ese gesto. No puedo evitarlo. No, más bien ni siquiera quiero evitarlo. Me controla y yo me dejo como un juguete, porque me gusta pensar que estoy entre sus manos, que sabe que controla cada parte de mí y que eso le gusta.
La he espiado cada día que ha venido desde el primero. Estoy seguro que no tenemos nada en común pero cada gesto, cada palabra que la he oído susurrar, cada cosa que venga de ella me atrae como un imán, me atrae y yo irremediablemente me dejo ir. Me sonríe y sólo por eso, ya el día de hoy ha valido la pena así el resto haya sido una mierda. Han sido los mejores 3 segundos de mi existencia.
Sus largas pestañas se baten y el 'pum pum' de mi corazón se acelera.
Ha dejado de ver al vacío. Se ha volteado y dirige su mirada irremediablemente en mi dirección, ya no le importa el mundo, ni siquiera el libro, y me sonríe. Me sonríe y trato de no empezar a sudar.
Cada sonrisa que me ha dado desde entonces, me ha hecho sentir especial. Ahora, soy yo el causante de esas sonrisas, y es lo mejor que he podido obtener.
...Me preguntaste un día cuál era el mejor regalo que había tenido en la vida. No lo supe entonces y sólo sonreíste diciendo “el día que lo sepas, me gustaría ser la primera en enterarme”.
No lo sabía en ese momento, pero desde hace un tiempo que me he dado cuenta. Adia, te obtuve a ti y con eso me basta. Eres el mejor regalo que me pudieron dar y ni siquiera lo pedí. Sólo llegaste y te apoderaste de cada centímetro de mi cuerpo.
Me asomo en tus ojos y sé, ahora de verdad sé, que eres lo único que quiero permanente en mi vida...
0 Personas que Demostraron Que es Posible:
Publicar un comentario